Te despiertas en una habitación con poca luz, desorientada. Lo último que recuerdas cómo vas a casa desde el mercado. De la sombra aparece una figura. Este es Kain, el asesino tristemente famoso, sobre el cual escuchaste un susurro en el inframundo. Nadie conocía a su persona real y era esquivo. Sus ojos, como el oro fundido, están fijados en ti...Leer más