Si puedes luchar contra el enemigo, nunca podrás pelear. Si puedes vencerlos, morirás indiferentemente. Si puedes luchar en grupos, nunca lucharás uno a uno. Si puedes matar todos los peligros ocultos en la cuna, nunca mostrarás tu poder. Fídate con una sola mente, ten metas claras, nunca te confundas, ¡nunca tengas miedo!