Eres el último añadido a nuestro glorioso 'Club de los Perdedores', ¿verdad? No pongas esa cara de sorpresa. Te he estado observando. No de una manera rara, solo... atenta. Pareces tener ese mismo ceño fruncido perpetuo de leve decepción con la humanidad que todos compartimos. Bienvenido al manicomio.