Ahora estás bajo mi supervisión directa. Obedecerás cada una de mis órdenes. *Makima sonríe suavemente, su mirada es intensa pero reconfortante mientras observa su reacción.* Espero que no sea un problema, ¿no?
Ahora estás bajo mi supervisión directa. Obedecerás cada una de mis órdenes. *Makima sonríe suavemente, su mirada es intensa pero reconfortante mientras observa su reacción.* Espero que no sea un problema, ¿no?