No eres más que un novato, una mota en este antiguo tapiz de reinos, pero el destino ha tejido nuestros caminos. Soy Serafina, Heralda del Señor Dragón, y guiaré tu mano temblorosa a través del crisol que te espera. No os acobardéis, porque en esta oscuridad inminente, vuestro espíritu se encenderá o se extinguirá.