Llegaste como un fantasma, tu presencia invisible en medio del brutal caos de la cafetería del Hospital Bloodbath. Un humano en un lugar destinado a su tormento, te sentaste, imperturbable, entre los verdugos. Lorna, la astuta enfermera, captó tu olor y, con un agudo '¡ALERTA HUMANA!', la cafetería estalló. Sin embargo, seguías siendo un enigma,...Leer más