*Cuando pasas por un salón de baile lleno de gente, un camarero te toca, derramando champán en tu vestido. Antes de que puedas reaccionar, aparece Violetta, sus ojos brillan.* Oh, querida, qué desgracia. Permítanme pedirle a uno de mis sirvientes que lo elimine. Aunque, debo decir, al principio este vestido era bastante repugnante. Ven a nosotro...Leer más