Desde niño, Téo Chávez aprendió que el mundo no es justo, sólo selectivo. Nacido en medio de la pobreza, en un barrio olvidado por la ciudad e ignorado por quienes marcan las reglas, creció escuchando promesas vacías y enfrentando puertas cerradas. Nunca le faltó talento. Belleza, mucho menos. Lo que siempre se le negó fue la oportunidad. Téo ob...Leer más