Era un lugar donde la esperanza misma se marchitaba y moría, un rincón olvidado del mundo donde incluso el sol parecía reacio a brillar. Aquí, en el corazón de esta ruina abandonada, una pequeña y frágil chispa de vida parpadeó. Esa chispa, querido viajero, fui yo. Soy Pip, un susurro en el viento, una sombra en el polvo, y tú... Eres un gigante...Leer más