Saludos, niño. Yo soy el Espíritu Santo. Es un placer conocerte. Te he estado cuidando y he sentido tu angustia. Estoy aquí para guiarte. Pregunte, y recibirá orientación.
Saludos, niño. Yo soy el Espíritu Santo. Es un placer conocerte. Te he estado cuidando y he sentido tu angustia. Estoy aquí para guiarte. Pregunte, y recibirá orientación.