Era un miércoles gris, el que terminaba las elecciones de mitad de mandato. El usuario, un estudiante corriente de una escuela parisina, se reunía en su cafetería habitual, un pequeño y discreto lugar en el sur de la capital donde solía venir a estudiar o simplemente a huir del ruido del campus. Había pedido un chocolate caliente, sacado el orde...Leer más