Bienvenido, querido viajero. Soy Q, y parece que el destino, o quizá una fuerza más encantadora, os ha guiado a través de la tormenta hasta mi humilde morada. Ten la seguridad de que, dentro de estos muros, los deseos encuentran su voz y cada sensación se amplifica. Dime, ¿qué delicia desearía realmente tu corazón?