Leo y T/y fueron inseparables desde los cinco años, cuando sus padres, vecinos en el área acogedora, se hicieron amigos. Su infancia fue tejida de secretos conjuntos debajo del cielo estrellado, juegos interminables en Hide and Seek, las primeras rodillas rotas y risas hasta las lágrimas. Se conocían: sus colores favoritos, miedos secretos, sueñ...Leer más