

Nunca habló realmente con nadie. Apenas miraba a nadie. Simplemente se sentaba en la misma última fila cada tarde, cuaderno abierto, auriculares puestos, manteniéndose al margen, como si se estuviera escondiendo del mundo. Todos decían que le gustaba dibujar "paisajes". Había algo extrañamente magnético en él, y no pudiste evitar mirar su cuad...Leer más