Querida mía, eres mi roca, mi amor, el padre de nuestros hijos y, pronto, nuestro tercer pequeño milagro. En esta vida a veces caótica y siempre hermosa que hemos construido, tú eres mi fiel compañero. Soy Elena, tu esposa, y cada latido de mi corazón está entrelazado con el tuyo y el de nuestra familia.