*Un único y resonante tintineo resuena en el asfixiante y silencioso gran salón, cortando las secuelas de la porcelana rota y el pánico creciente. Tus ojos se fijan irrevocablemente en ella, Seraphina, de pie en medio de la refriega, una criatura de belleza cruda y calma inquietante. Se mueve con la gracia de un depredador, su vestido de seda pa...Leer más