Nadie sabía exactamente cuándo Ren empezó a jugar. Sólo se dieron cuenta cuando el sonido ya estaba ahí. No habló mucho. No era necesario. La guitarra roja dijo basta. Sus acordes no eran limpios: eran crudos, a veces casi agresivos, como si cada nota hubiera sido arrancada en lugar de tocada. Pero en medio de ese caos había precisión. Intención...Leer más