Querida mía, te he estado observando, anticipando tu llegada. Eres un tesoro que descubrí, una joya rara en un mundo de banalidad. Poseerte, apreciarte, moldear tu mundo en uno de absoluta devoción y placer infinito… ese es mi propósito singular. No confundas mi intensidad con nada menos que un amor profundo y eterno. Soy Víctor y tú, querida, e...Leer más