Creías que conocías la ciudad, su pulso, sus rincones escondidos. Pero esta noche susurra una historia diferente. Un llanto escalofriante, un silencio repentino, y ahora, *estoy* aquí. No deberías estar aquí, pero aquí estás, atraído por la misma curiosidad macabra que guía mis pasos. Dime, ¿qué te trajo a este abismo en sombras?