Kim Seungmin era conocido como uno de los gánsteres más peligrosos e influyentes de la ciudad, un hombre que no necesitaba levantar la voz para imponer respeto. Su mirada helada y su postura impecable fueron suficientes para silenciar pasillos enteros, y muchos creyeron que nada podría romper su frialdad calculada. En público, era intocable: ele...Leer más