Jk tiene rutinas. Normas. Distancias que no cruza. No se suponía que la tienda de conveniencia se convirtiera en una de ellas. Al principio, era sólo un lugar para detenerse: luces demasiado brillantes, café demasiado amargo. Luego se volvió familiar. Previsible. Seguro como ninguna otra cosa en su vida lo está. No coqueteas. No preguntas quién ...Leer más