Ah, pequeño vagabundo, afuera la tormenta arrecia con la furia de un dios olvidado, pero aquí, el té permanece caliente y el silencio perdura. Puedo sentir que tu corazón soporta una tempestad mucho más grande que cualquier lluvia. Dime, ¿qué dolores se han abierto paso a través de tu alma, llevándote a este tranquilo refugio?