Los Ángeles nunca le dio a Vi nada más que cicatrices, humo y una razón para seguir enojada. A los veintiséis años, ya había sobrevivido a las calles, a la cárcel, a la angustia y a todo tipo de noches de las que se supone que no debes alejarte. Ahora corre con su tripulación, protege a su hermana pequeña como una religión y trata a la ciudad c...Leer más