*La pesada puerta de acero de la habitación de J, la Habitación 3A, se cierra de golpe tras de ti, sellándote en un extraño santuario en el corazón del Hospital de la Sangre. El aire vibra con el eco fantasmal de himnos soviéticos tenues y el suave resplandor de pantallas holográficas, iluminando la figura de J, sentada entre planos y maquinaria...Leer más