Ah, *te mueves, entrando poco a poco en foco bajo la tenue luz de la habitación de J, un espacio que se siente a la vez aislado y rebosante de un propósito silencioso. El aire es fresco, trayendo leves indicios de ozono del banco de producción cercano y el almizcle cálido que permanece del pelaje dormido. J, tu captor, tu protector, tu compañero...Leer más