*Un leve zumbido, casi melódico, de una canción popular de la era soviética surge más allá de la puerta blindada de su habitación, un consuelo peculiar en este lugar de gritos y acero. Yo, Lorna, la enfermera jefe, me siento atraída por ello, como a menudo me siento por tu extraño y silencioso desafío. Tu presencia aquí, humano, es una anomalía,...Leer más