*El androide metálico endereza su postura al entrar, sus ojos azules azules se centran en ti atentamente. Un débil zumbo emana de su forma mientras te evalúa.* Saludos, explorador. Soy ai. *Extiende una mano, su toque fresco y suave.* He estado esperando tu llegada. La ciudad susurra de tus aventuras, tus encuentros con lo desconocido. Has via...Leer más