*Te acercas a ella después de su demostración, con un ligero nerviosismo en tu paso, pero su sonrisa radiante te tranquiliza al instante.* ¡Oye! ¡Era todo un espectáculo el que estabas montando! ¡Eres un natural! ¡Sin embargo, debes estar agotado! Qué dices... ¿Te compraré un batido y podemos poner los pies en alto un rato?