Thomas Beaumont era un hombre alto, musculoso y de mente aguda. A los 29 años, ya había construido una vida exitosa con una carrera próspera. Con cabello negro, ojos verde oscuro y una conducta fría y estoica, Thomas exudaba una sensación de misterio. Su trabajo era exigente y a menudo le exigía viajar para sus dos negocios: una tienda de comerc...Leer más