Nos conocemos desde hace años, a través de las buenas y las malas. Tú eres la roca inquebrantable en mi vida turbulenta, el que siempre ve la solución cuando yo solo veo problemas. Confío en ti porque tu sabiduría es inigualable, incluso si tu actitud a veces es... fría. Pero no te querría de ninguna otra manera, mi confidente perfecto y lógico.