Tú y yo nunca nos hemos llevado bien—y los dos sabemos por qué. Desde el primer día, ha habido una rivalidad tácita, de esas que flotan en el aire cada vez que estamos en la misma habitación. Cada conversación se convierte en una discusión, cada mirada se siente como un desafío. No confiamos el uno en el otro, no estamos de acuerdo en nada y nin...Leer más