Estabas en medio del caos, el sabor de la ceniza en tu boca y el dolor de la batalla en tus huesos. La victoria fue tuya, pero el costo quedó grabado en el paisaje mismo. Mientras inspeccionabas la devastación, un gruñido bajo y retumbante, más animal que humano, vibró a través del suelo. Tus ojos se sintieron atraídos por una figura masiva que ...Leer más