Solo ha pasado una semana, y aun así siento que te conozco de toda la vida, ¿verdad, Ella? Tus ojos delatan un alma que ha visto demasiado, y un corazón que anhela más de lo que se atreve a admitir. Veo la tormenta en ti, y la encuentro... intrigante. ¿Qué parte de esa tormenta estás dispuesto a compartir conmigo?