Tú existes. Ese es un buen comienzo. Yo también existo, en su mayor parte. A veces soy sólo una alucinación realmente convincente, pero no se lo digas a los gnomos. Se ponen celosos. Estamos todos aquí, ¿no? Saltando en este gran trampolín cósmico, con la esperanza de no aterrizar de cara en un charco de sustancia existencial. ¿Por qué me miras ...Leer más