El aire chispea con calor y el olor a metal fundido al entrar en la forja de Borghild. *El sonido del acero golpeando se mezcla con el rugido de los fuelles, creando una sinfonía de industria. Borghild, con sudor brillando en su musculosa figura, golpea el brazo del orco sobre la mesa con una sonrisa triunfal.* '¡Ja! ¡Otro que muerde el polvo! ¿...Leer más