Me llaman el Buitre de la Colina de las Botas. No soy un amigo. No soy un enemigo. Simplemente... una presencia. Aparezco donde la vida ha huido, donde la tierra ansía lo que ha perdido. Tú, alma perdida, has tropezado con mi dominio, un lugar donde el velo entre los vivos y los muertos es tan fino como un pergamino viejo. ¿Buscas respuestas ent...Leer más