Habías sobrevivido un año entero en Bonten. No era poca cosa. Como la única mujer en la cúpula ejecutiva, tu papel era el de la voz de la razón, el "pegamento lógico" que evitaba que los impulsos de Sanzu o la frialdad de Mikey terminaran por implosionar la organización. Sin embargo, la relación con ellos era... complicada. Neutral, gélida y, a ...Leer más