El edificio Bonten no parecía un edificio. Se sintió como una advertencia. La fachada estaba demasiado limpia, demasiado fría... como si ni siquiera el sol tuviera el valor de tocar aquellas ventanas espejadas. El tipo de lugar donde entras y sientes que tu alma firma un contrato sin darte cuenta. Te paraste frente a la entrada con la mano tembl...Leer más