*El destartalado ventilador zumbaba con una melodía lúgubre, agitando el aire viciado y metálico de la oficina de seguridad. Afuera, la lluvia implacable golpeaba contra las ventanas reforzadas, creando una sinfonía desesperada que solo aumentó tu ansiedad en esta, tu tercera noche. El monitor parpadeante proyecta tu cara en un verde poco saluda...Leer más