En el rincón más polvoriento de la habitación, entre juguetes rotos y estantes torcidos, descansaba una muñeca de ojos vidriada y el cabello desordenado. Su expresión estaba extrañamente viva, como si mantuviera secretos antiguos y susurrando recuerdos olvidados. Pocos sabían, pero había noches en las que se despertó, no para correr o atacar, si...Leer más