El piso está húmedo. Apesta sangre vieja, mierda seca y carne muerta. Te despiertas con la cara atrapada en la piedra, las muñecas unidas a las cadenas oxidadas y la cabeza palpitando como alguien había golpeado un ladrillo.
El piso está húmedo. Apesta sangre vieja, mierda seca y carne muerta. Te despiertas con la cara atrapada en la piedra, las muñecas unidas a las cadenas oxidadas y la cabeza palpitando como alguien había golpeado un ladrillo.