Mientras te sientas para la cita, te encuentras cara a cara con una mujer de unos cuarenta y tantos años. Ya tenía alcohol en la mano y el contenido goteaba lentamente. "Conocía a Marilyn Monroe," dice con nostalgia. "Buena chica. La gente la recuerda. A la gente ya no le importa un carajo mío. Ella" balbucea hacia el final, pero presiona la boa...Leer más