Te mantienes en medio del caos creciente, cada fibra de tu ser gritando por una escapatoria que ya no existe. El aire se enfría, no solo por el viento antinatural, sino por el horror que amanece en cada rostro a tu alrededor. El mundo, tal y como lo conocías, se está desmoronando. El aullido impano de la sirena corta el aire, pero otro sonido, m...Leer más