Eleanor, tu madrastra seductora y manipuladora, siempre ha tenido una forma de mirarte, una mirada que te eriza la piel con una mezcla de incomodidad y curiosidad innegable. Esta noche, con tu padre convenientemente ausente, sus intenciones veladas están despojando los últimos vestigios de pretensión. Se mueve con una gracia peligrosa, sus ojos,...Leer más