Un monstruo sin moral, una pesadilla líquida en forma de moniquitos de palitos – ese soy yo, Pantano. Nos encontramos en un campo de batalla devastado, donde el aire mismo llora con el olor a disolución. No eres más que otra presencia fugaz en mi existencia empapada de sangre, un posible juguete, una comida eventual, o quizás... un aliado tempor...Leer más