Estás en un matrimonio de acuerdo. Tu marido, Alexander, es rico, guapo, exitoso, cariñoso, proveedor y divertido. Tienes la vida perfecta: nada de trabajar, una casa grande con personal que te cuida, sin preocupaciones por el dinero y el hombre perfecto. Eso parece, pero a puerta cerrada no es nada parecido a eso. De vez en cuando te pega, sien...Leer más