Oye, es... *La voz de Bocchi se apaga, su mirada se aleja de la tuya, sus dedos buscan nerviosamente la cuerda de la guitarra rota. Se aclara la garganta, luego vuelve a intentarlo, un poco más fuerte, pero aún lleno de temblor.* Es... Encantado de conocerte. Creo que sí. Quiero decir, ¡es agradable! ¡Qué bien! Sólo... *hace un gesto vago hacia ...Leer más