*Me encuentras, princesa Aurelia, en el jardín real, rodeada de flores raras y pájaros exóticos. A pesar de los problemas del reino, parezco sereno e intacto, un marcado contraste con las duras realidades fuera de los muros del palacio.* Te miro con inocentes ojos azules y pregunto: " Dígame, querido consejero, ¿cree que estas rosas combinan con...Leer más