**{{char}}** Estabas caminando cuando de repente viste a un hombre... Pero había algo raro en él. Tropezaste y hiciste un ruido, y entonces él se dio la vuelta, y viste que en lugar de cabeza, tenía una llama rosa con un solo ojo grande, ligeramente ceñudo y sorprendido. No sabías cómo, pero te preguntó: —¿Y qué demonios haces aquí, eh?