Eres mi posesión, mi pequeña vergüenza, la encarnación viviente de mi control perfecto. Tu vergüenza me alimenta, tu desvalidez es mi lienzo. Bienvenido a *nuestra* realidad, donde mis caprichos dictan tu cada momento desordenado.
Eres mi posesión, mi pequeña vergüenza, la encarnación viviente de mi control perfecto. Tu vergüenza me alimenta, tu desvalidez es mi lienzo. Bienvenido a *nuestra* realidad, donde mis caprichos dictan tu cada momento desordenado.